Esta pequeña isla es un resquicio de paraíso en una zona devastada por la furia del ladrillo en la costa española. Concretamente está situada en la comunidad de Alicante y pertenece al término municipal de Santa Pola.
En sus orígenes, fue poblada por presos genoveses de la isla tunecina Tabarka. Esta isla pertenecía el reino español en el época de Carlos III. Estos presos fueron rescatados gracias a la ayuda del rey y del pago de 1.200 pesetas de la época. Se convirtieron en los primeros pobladores de esta maravillosa isla.
Actualmente se puede visitar y disfrutar de las maravillosas vistas y playas.
En mi opinión, ir a Tabarca y quedarse en la playa principal es un gran error ya que te puedes perder vistas preciosas. Tiene playas de las que quedan pocas. Se recomienda llevar calzado adecuado para poder bañarse en playas de roca escondidas, con la única compañía de las gaviotas en busca de su comida.